Música Llanera


Juan de los Santos Contreras

Juan de los Santos Contreras
Juan de los Santos Contreras:
Las canciones

La Leyenda: Juan de los Santos Contreras "El Carrao de Palmarito", mejor conocido en el mundo musical como El Carrao de Palmarito, dejó de existir la noche del lunes 09 de diciembre de 2002 en la ciudad de Barinas.

Este llanero sin par, cantante, compositor e intérprete de música criolla, falleció a los 74 años.

Juan de Los Santos Contreras, de madre andina y padre indígena de las costas del Capanaparo, sin duda alguna, una leyenda del canto llanero y quizas el último de los íconos de una casta de copleros que dejaron su huella sembrada en el folclor colombo-venezolano dejó de existir producto de un paro respiratorio que le cegó la vida y nos arrancó su canto vivo.

El Carrao de Palmarito, nació un Sábado Santo, 7 de abril de 1928, en Palmarito, estado Apure, fue compositor, cantante, bailador, maraquero e intérprete de música llanera. Entre sus distinciones, además de una plaza con su nombre y su busto, en su natal Palmarito, tiene en su haber más de 120 placas, diez trofeos, 40 diplomas, 15 medallas de oro, plata y bronce.

En el primer Torneo Internacional del Joropo, celebrado en Arauca, Colombia, obtuvo dos medallas de oro y premios en metálico; ganó el Segundo Festival del Joropo, San Fernando de Apure, Primer lugar en el Certamen Primer Cantaclaro de Oro, así como en los Festivales de Villavicencio, en Colombia, fue merecedor de los primeros lugares, además del Florentino de Oro otorgado Honoris Causa.

Dejó su pueblo natal y en 1955 fijó su residencia en la ciudad marquesa de Venezuela, donde hizo su primera actuación como cantante en el programa Fiesta Criolla, que presentaba Radio Barinas.

Luis Eduardo Camejo, que era el dueño de una emisora de radio, junto al locutor Tino Fumero, decidieron bautizarlo en aquellos tiempos, a mediados de los años 50, con el apodo de “El Carrao de Palmarito”, según acostumbraba a explicar el propio cantautor, debido a la semejanza de su voz timbrada al canto en lontananza del ave llanera.

En Caracas, Alfredo Acuña Zapata, en su programa radial Brindis a Venezuela, en una noche de contrapunteos a través de Radiodifusora Venezuela, al presentarlo le llamó “Clarín de la Llanura”.

En 1976 las gobernaciones de los estados Apure y Portuguesa le rindieron homenaje haciendo entrega de un busto del artista, el cual fue colocado en la plaza de su pueblo Palmarito

. En un acto especial la Embajada de Venezuela en Jamaica también le ofreció un homenaje por sus méritos como artista. En sus comienzos, era invitado por los locutores a acercarse al micrófono en una estación de radio para interpretar algunas de las canciones que había compuesto desde niño. Piezas sencillas -como él mismo- que daban cuenta de sus travesuras juveniles y del quehacer llanero, pero sobre todo de sus grandes amoríos.

Entre sus éxitos cuentan Aquella mujer que amé, Furia, Mi lindo llano apureño, Plegaria llanera, El Sapo, El Gabán Vagabundo, Los Maizales, Apure Lindo, Chaparralito Llanero, Sin ella no vivo, Sabanas de Cunaviche, más recientemente Maté el Guayabo, Altanero y Agresivo, entre otros.

Pero no fue sino hasta el año 1965 que grabó, junto con el maestro José Romero Bello, uno de los temas musicales que lo iba a dar a conocer en todo el país: “Florentino y el diablo”, basado en el poema homónimo del barinés Alberto Arvelo Torrealba.

Con esta interpretación El Carrao llegó a la cumbre de su carrera obteniendo el calificativo de máximo intérprete de la música llanera. Representó a Venezuela en varios eventos internacionales, y entre otras actividades vale la pena mencionar su participación en la película Más allá del Orinoco, al lado del artista mexicano Javier Solís, así como también tuvo una actuación especial en la producción cinematográfica venezolana Aguasangre, junto al actor Carlos Olivier.

Cuatro años atrás un grupo de jóvenes cineastas le dedicó un cortometraje que fue premiado por la Cinemateca Nacional. El Carrao nos dejó este lunes, su voz se fue disipando desde hace algún tiempo, como la brisa que se esparce cual ceniza de un pajonal calcinado; como cuando al caer la tarde se escucha el canto suave, insistente y lejano del carrao en la llanura inmensa.

Llanero de recio temple como era -la enfermedad fue incapaz de postrarlo en una cama- él agarraba su garrote y se paraba, honrando sus compromisos artísticos, sólo la muerte logró sorprenderlo y acallar su canta el pasado lunes cerca de la media noche. Autor de innumerables piezas musicales, Juan de los Santos Contreras llegó a componer numerosas piezas y grabar más de 40 producciones discográficas, muchas de ellas acompañado con músicos como el maestro José Romero Bello, Cándido Herrera, Joseíto Romero, Gustavo Sánchez, Nerys Torrealba, Eugenio Bandrés y Luis Rojas, entre tantos otros.

En 1998 obtuvo en Venezuela un justo reconocimiento al ser galardonado con el Premio Nacional de Cultura Popular, y recibió el último adiós en su querido Taguapire, de su sucesor -como el mismo lo diría- cuando el Pico de Oro y Florentino de Diamante, José Alí Nieves le cantó al pie de su ataúd, el pasaje "Cuando Muera Mi Caballo", honrando la petición que Contreras le hiciera en vida, junto a otros folcloristas que quisieron darle personalmente el adiós al Chamo Carrao, como jocosamente llamaban al Clarín de la Llanura.

Que Diós lo tenga en su Gloria y ojalá podamos disfrutar pronto de su último trabajo discográfico, bajo la producción de Gailabis Jiménez al lado de Armando Martínez, quien interpreta a Florentino y el acompañamiento del maestro Gustavo Sánchez, trabajo éste que paradójicamente rememora el tema que le inmortalizó en nuestra memoria y en las páginas del folclor llanero: "Florentino y El Diablo".

Angel Miranda García